¿Somos lectores o colectores de información?

Coleccionando información digital

Desde la completa irrupción de internet en mi vida he observado cómo mis hábitos de lectura se han ido transformando. Jamás había contado con tal inmensa fuente de información, contínua, inacabable… tanto que llega momentos en que te desborda.

Más de una vez me he planteado si realmente somos consumidores de información o colectores de ella. Es tal la cantidad de recursos que queremos abordar que nos supera y necesitamos retenerlos en alguna parte. Ahora mismo en mi ventana del navegador cuento 35 pestañas, y aguardan minimizadas desde no recuerdo cuándo otras tres ventanas que deben tener un número similar de pestañas. Durante el día encuentras informaciones en las que te gustaría profundizar, pero hacerlo en el momento te distraería de aquello que debes hacer y nunca llegarías a acabar nada, así que la dejas en algún lado para «luego». El problema está en que cuando llega «luego» hay tal cantidad de pestañas que te da miedo abrir una sola de ellas.

En otra época atrás probé a guardar en los favoritos de mi navegador por categorías, pero paré en el momento en que me dí cuenta de que nunca lo usé. Las páginas de las que me acordaba las escribía de memoria, y de las que no me acordaba, bueno, pues eso, no me acordaba, así que no las echaba de menos.

¿Cómo podríamos solucionar este problema?

Lo principal es diferenciar de qué tipo de información se trata.

1. Lectura rápida. Si es simplemente una curiosidad y te llevará menos de un minuto, léela en el momento. Si tras verlo necesitas hacer algo con ello antes de cerrarlo, de nuevo hazlo si te va a llevar menos de un minuto, ya sea compartirlo con tus amigos en facebook, enviar por email, o escribir en tu agenda si te ha dado alguna idea y posteriormente cierra. Sino, cierra directamente.

2. Material de referencia. Si se trata de un tipo de información que no tiene sentido que leas en el momento sino cuando lo vayas a necesitar, piensa en cuándo será eso y procura dejarlo en un sitio que tendrás a mano cuando llegue ese momento. Que no se quede en el olvido pero que no te estorve mientras tanto. Para este uso es para lo que veo útil los favoritos del navegador. Si el contenido no es de utilidad en realidad, es un lugar donde caerá fácilmente en el olvido, pero si es algo a lo que recurrirás en algún momento, es un buen lugar para organizarlo.

3. Información que lleva a acción directa. Has encontrado un tipo de información que puede ser útil, por ejemplo una dirección de correo electrónico, el nombre de alguien, etc. Escribe esa selección de información donde la vayas a necesitar y olvídate de lo demás. Por ejemplo, si es una dirección de email a la que quisiera enviar algo, abriré un nuevo correo electrónico, pegaré la dirección, y dejaré el correo en borradores porque ahora no puedo distraerme pensando en escribir el email.

4. Información interesante. Si has encontrado algo de tu interés y crees que en ese recurso seguirán habiendo cosas que pueden interesarte, entonces subscríbete al recurso original, de esa forma tendrás siempre a mano nueva información que te interesa sin esfuerzo por tu parte. Esto es muy útil en los «huecos» de tu día, por ejemplo, si estás esperando a alguien, o estás en la sala de espera del médico, o esperando el autobús… sabrás directamente dónde ir para ocupar ese pequeño espacio de tiempo, aportando algo nuevo a tu día que quizá te alegre, te inspire o te entretenga. De otra forma, durante ese rato habrías mirado al vacío, entrado cuatro o cinco veces a Facebook y habría sido un momento completamente vacío.

Para recopilar este tipo de subscripciones hasta ahora utilizaba Google Reader y las leía mediante una aplicación de lectura de RSS desde el móvil. Pero como ahora lo van a cerrar lo he migrado todo a Feedly, con mucho mejor diseño pero todavía me estoy haciendo a él.

Puedes distribuir el contenido según tipo de información o diferentes momentos en los que te gusta leerlo. Yo me he hecho categorías según el tipo de contenido porque me mareo si se me mezclan los temas. Si estoy leyendo recetas no quiero saber qué ha subido nuevo mi fotógrafo favorito.

Hay muchas opciones que hacer al leer un post, como enviar por correo o compartir en redes sociales, o lo más útil para mi, guardar para después. Que te recopila todos tus post favoritos permitiéndote acceder rápidamente a todos aquellos que ya han pasado tu filtro.

Otra cosa interesante es que han hecho más fácil la forma de ingresar nuevo contenido. Antes tenías que encontrar el link feo y exacto que tenían los feeds de un blog porque en muchos blogs (como el mío) el botón de «RSS» no funciona correctamente en todos los navegadores.

Con Feedly tan sólo con poner el nombre él sólo te lo busca. Como veréis en la imagen, he escrito «albasoler» y ya te ofrece dos opciones, seguir mi blog y seguir mis actualizaciones de flickr.

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Esta es la vista desde el navegador.

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Y estas algunas capturas desde la aplicación de iPhone.

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Y bien, ya he compartido mis experiencias como colectora de información. He de decir, que una vez asumes que la cantidad de información es abrumante y que no puedes leerla toda, empiezas a disfrutarlo y a querer saber más y más de todo.

Espero que os sea útil, y si empezáis a usar Feedly, no os olvidéis de buscarme, ya habéis visto lo fácil que es!

xoxo